martes, 30 de junio de 2009

COLOMERS RESORT

Reproduzco un artículo publicado en la revista La Factoría por su director Carles Navales. Habla de un excelente lugar en el Empordà. Merece la pena leerlo y después visitar el pueblo y sus alrededores.


En un par de años Colomers, un pueblecito ampurdanés de poco más de 100 habitantes, ha revitalizado el lado izquierdo del río con toda una oferta de ocio que poco a poco va tomando cuerpo.

Todo comenzó limpiando los márgenes fluviales y desmontando la acequia aérea, que era una barrera arquitectónica entre el casco urbano y el Ter. Y poco a poco la cosa fue floreciendo.

El epicentro está en El Xalet, bistró ideal para pasar al fresco las tardes y las noches de los días cálidos, en especial las de los miércoles, que hay música en vivo; terraza sobre las aguas y cocina basada en los productos de la tierra y la temporada, lo que obliga a carta corta, pero llena de encantos, como en todos los grandes fogones.

En verano, El Xalet suele convertirse en el punto de encuentro para quienes disfrutan con la aventura individual o familiar. Alrededor del café están las actividades de ocio, que comenzaron el año pasado con el recorrido en kayak, desde Colomers a Verges, por los dulces rápidos del Ter, y que se ha completado con el paseo en barca desde Flaçà a Colomers, donde las aguas siempre están en calma por ser de embalse para regadío.

Y, desde hace poco, dos novedades más:

El tiro al arco en todas sus modalidades, que practican profesionales y aficionados federados.

Más la guinda, los viajes en globo aerostático, que despega desde allí para sobrevolar los pueblecitos, llanos, colinas y playas de l’Empordanet hasta llegar a los alrededores de Ultramort, patria de los casi primeros catalanes: los íberos.


Además, en el mes de julio, cada viernes hay una actividad lúdica y gratuita en la plaza del pueblo, una de las más antiguas de Catalunya con excelente mirador encarado a los bosques. "El Verano al Fresco" regala cine, música, circo y todo tipo de varietés, que se transforman de año en año.

Los pueblecitos de l’Empordanet, tradicionalmente agrícolas, están abriéndose a la sociedad de la información mediante las nuevas posibilidades que ofrece el sector servicios, como el teletrabajo, el ocio y la restauración. Nos vamos reconvirtiendo.

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