jueves, 23 de abril de 2009

MIGUEL QUEREDA

A lo largo de la vida también nos toca vivir momentos, situaciones de pena y tristeza. Desde el martes 21 estoy, estamos viviendo uno de esos momentos de gran tristeza. La desaparición de Miguel Quereda me ha dejado desconcertado y triste, muy triste. Tuve la oportunidad de compartir con Miguel momentos muy entrañables, el detrás de una cámara y yo delante de un micro.

Miguel con su generosidad y optimismo siempre encontraba la manera de solucionar cualquier obstáculo. Un apasionado por Sabadell y por el Centre d’Esports. Un hombre bueno y optimista. Su gran sensibilidad quedaba reflejada en las imágenes de su cámara. Captaba la vida, nos trasmitía sentimientos.

Son momentos difíciles especialmente para la familia: su mujer Alicia, sus hijos Marc y Mikel, su hermano Pirri, sus padres y el resto de su familia. También son días tristes, muy tristes para sus compañeros de trabajo Alejandro, Toni, Sergio, Rocío y tantos más. Un abrazo para todos.

Cuanta verdad hay en la letra de aquella canción que empieza diciendo “Algo se muere en alma cuando un amigo se va”.